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Narrador en segunda persona: Aclara todas tus dudas con este post


“Con el narrador en segunda persona el protagonista es el lector”…

El narrador en segunda persona es uno de los narradores menos habituales en textos de ficción, sin embargo, puede ser un elemento estupendo para lograr que el lector se sienta parte de la historia que le estamos contando; empatizando tanto con el personaje-narrador que llega a apropiarse de sus sentimientos y emociones. Pero no debe usarse a la ligera, ni en todo tipo de narraciones, porque sería un gravísimo error que echaría a patadas al lector.

CARACTERÍSTICA PRINCIPAL DEL NARRADOR EN SEGUNDA PERSONA

La característica principal del narrador en segunda persona es que se dirige en todo momento a un “” (te, ti) y emplea verbos en segunda persona. 

Para entender mejor veamos el siguiente fragmento tomado de la novela ‘Sorry‘ de Drvenkar Zoran:

«Su zapato izquierdo se le cae del pie cuando la pegas a la pared. Al hacerlo, te le acercas tanto que sientes náuseas. Su cuerpo inerte es blando, resulta difícil mantenerlo en posición vertical. Todas las horas de gimnasio encuentran por fin su recompensa. Tu fuerza te otorga tranquilidad. Estáis allí, pecho con pecho. Su respiración huele a humo frío. Le alzas los brazos, y su cuerpo se separa algunos centímetros del suelo; tomas impulso con el martillo y golpeas.»

En este fragmento podemos observar que el personaje es un asesino y al leer cada acción que éste ejecuta es imposible no sentir que somos nosotros los que cometemos el crimen. Un efecto que no se logra con un narrador en tercera persona y ni siquiera con el narrador en primera persona protagonista.

Entonces, el narrador en segunda persona apunta en todo tiempo con su dedo índice al lector, hablándole a él, para meterlo en la piel del personaje. Por lo que es realmente interesante su uso en los géneros del terror psicológico, amor, misterio…

sorry-zoran
Portada de “SORRY” de Drvenkar Zoran. Un libro que intercala capítulos narrados en segunda persona con otros en tercera persona, así como diferentes tiempos verbales.

TIEMPOS VERBALES CUANDO SE USA EL NARRADOR EN SEGUNDA PERSONA

Los tiempos verbales más recomendables para el narrador en segunda persona son: presente y el futuro, ya que la combinación de ambos contribuyen a crear una atmósfera inquietante, tan deseada en la narración en segunda persona. El tiempo pasado se puede usar, siempre que se limite su aparición a pequeñas líneas de narración; esto por dos razones: la primera, y más importante, es que se pierde el suspense; y la segunda, es que el lector no tiene recuerdos por lo que puede resultar forzado generarle recuerdos que no tiene. Ejemplo en tiempo pasado:

«Te sentiste un poco decepcionado cuando entraste a ese piso por primera vez. Estaba sucio y abandonado, no quedaba en él nada de lo que había sido. Habías esperado algo más.»

Con el tiempo presente (el ahora) lograremos que el lector se horrorice, se haga preguntas, se sorprenda, sufra…o cualquier otro efecto que tú quieras conseguir pero sintiendo que eso le ocurre en ese mismo instante.

«Te arrodillas sobre el suelo embaldosado y levantas la tapa del váter.»

Y con el tiempo futuro se produce en el lector una sensación de misterio.

«Ella te dirá que amanece; se despedirá diciendo que te espera esa noche en su recámara.»

CUANDO UTILIZAR EL NARRADOR EN SEGUNDA PERSONA 

  1. Cuando queremos dotar a nuestro relato de una fuerte carga emocional y psicológica. Lo que dependerá del tema que estamos tratando o del género narrativo: terror, suspense, misterio.
  2. Cuando queremos que el lector empatice con el personaje protagonista, no solo inquietándose por lo que le ocurre a ese personaje sino por lo que siente que le ocurre a él mismo.

DOS TIPOS DE PERSPECTIVAS PARA NARRAR EN SEGUNDA PERSONA

Interno (homodiegético)

El narrador en segunda persona interno es el que cuenta la historia desde la voz de un personaje protagonista o un testigo. Este, por lo tanto, solo cuenta lo que está sucediendo quedando limitado a lo que él sabe y conoce; no puede hacer mención sobre los pensamientos de otros personajes o de elementos que desconoce.

Si usamos este narrador tenemos que escoger muy bien lo que podemos contar y lo que no.

Externo (heterodiegético)

El narrador en segunda persona externo es una especie de “dios” o “ser” que no forma parte de la historia que estamos contando pero que conoce todo lo que sucede; es un narrador omnisciente pero situado en segunda persona.

CLAVES PARA NARRAR EN SEGUNDA PERSONA CON ÉXITO

1. Describe al detalle

Dado que, la narración que siempre le habla a un “tú” quiere implicar al lector a tal punto de convertirlo en un personaje más, tenemos que enfocarnos en describir con precisión quirúrgica todo lo que está ocurriendo porque sino el lector no entrará en el juego de roles que le estamos planteando, y habremos fracasado. Describe emociones, acciones, pensamientos, sensaciones, que no se te escape nada.

«Ella te sonríe. Ahora, en su mirada, no sólo hay curiosidad, sino cierto atisbo de deseo. Te esfuerzas para no mirar la escultura, te esfuerzas para corresponder a su sonrisa. Pero algo se desgarra en ti, y lo hace en silencio, como el hilo de una telaraña. Su deseo es demasiado para ti. Y tú que pensabas que podrías dominarte. Tú que pensabas que podrías hacerlo.»

2. Esmérate en la ambientación y la atmósfera

La atmósfera es un conjunto de elementos (lugares, lenguaje, tono, ritmo) que sirven de trampolín para las emociones que queremos transmitir lleguen al lector. Si has leído algún relato de Allan Poe podrás entender mejor lo que es la atmósfera de una narración. Sus relatos de terror, algunos muy góticos, están ambientados en lugares oscuros, misteriosos, tensos… Narrados en un tono trágico y con un ritmo narrativo que agobia; todo esto produce una sensación de opresión en el lector.

Una buena ambientación ayudará a envolver al lector y producir un mayor impacto sobre sus emociones. Cuando narramos en segunda persona es aún más necesario que construyamos una ambientación adecuada.

«Os sentáis en el salón. Desde tu asiento puedes ver el balcón. Una mesa sin sillas. Junto a la mesa, una escultura. Un adolescente que baja la cabeza y junta las manos para orar. Te han llamado la atención esas esculturas en las tiendas de bricolaje. Algunas sostienen un libro; otros tienen alas en la espalda. Apartas la vista rápidamente, te ciega la luz, aunque ese día el sol muestra un brillo pálido y mustio.»

RECOMENDACIONES FINALES

Este narrador puede resultar “pesado” o cansino para el lector por lo que es recomendable que cuando se trate de narraciones largas como una novela se intercalen capítulos empleando otro narrador. La novela ‘Sorry‘ de Drvenkar Zoran es un claro ejemplo de lo exitosa que puede llegar a ser una novela empleando  esta dinámica.

Otra recomendación que hará que tu texto de ficción no se cargue en exceso es que trates en lo posible de prescindir de los: «tú», «ti», «te».

Los incisos de los diálogos son bastante complicados de lograr cuando se narra en segunda persona por lo que debes escribirlos y revisarlos con mucha dedicación y esmero. En el siguiente ejemplo verás como los “tú” y “te” aparecen escasas ocasiones.

—Hola, hacía mucho que no coincidíamos —te dice.

Tú le miras boquiabierta, paralizada, y sientes que te estás poniendo roja como un tomate hasta la punta de las pestañas.

—La última vez que nos vimos estaban secuestrando a tu hermana ―continúa él con cierta guasa.

—Sí… no —te contradices cuando por fin respondes.

Libros que te pueden interesar:

Jhoanna Bolriv (Janna Bolriv) Ver todo

Escritora de día y lectora beta de noche. Adicta a la construcción de personajes engullidos por deseos aciagos. Amante de los thrillers, las novelas del género negro, policíaco, de misterio, terror y aventuras. No puede vivir sin el placer del chocolate y del queso. Cinéfila y manitas.

11 comentarios sobre “Narrador en segunda persona: Aclara todas tus dudas con este post Deja un comentario

  1. La segunda persona, ese narrador tan desdeñado para textos largos, porque es verdaderamente difícil utiliizarlo. A mí me gusta mucho emplearlo en sinopsis, y los mensajes publicitarios se benefician mucho de la implicación que genera en el lector.

    Muy interesante, creo que la idea de mezclarlo con otros narradores es muy buena y facilita su uso en textos más largos. Ahora me ha entrado curiosidad por leer Sorry 😀

    ¡Un abrazo!

    Le gusta a 1 persona

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