Reseña: ‘Belisa, en su jardín’, de Santi Baró. La historia de la gitanilla que inspiró la poesía de Lorca

Ha sido un gusto conocer a Lola, una gitana de carácter único, tozuda, inocente y entrañable; con el alma llena de poesía. A ratos parecía que se salía del libro y se sentaba frente a mí para hablarme del poeta Federico García Lorca y de cómo se enamoró de él.

«Tos los poros de mi piel se acababan de abrir pa respirarlo, tos, como mi alma, abierta pa atrapar una nueva instantánea de esas pa rememorá».

Belisa, en su jardín (Santi Baró, p. 17)

Sea ficción o no, la historia que nos cuenta Santi Baró en su novela ‘Belisa, en su jardín’ es tan verosímil que para quien la lea será imposible volver a pensar en Lorca sin pensar también en Lola.

Lola nos cuenta con singular acento andaluz que una noche, cuando tenía quince años, decidió escaparse de casa e irse a Granada porque su padre la quería obligar a casarse con un hombre al que ella no amaba. Metió unas poquitas cosas en una bolsa y emprendió la huída a medianoche. Fue por esos caminos que se encontró con Federico García Lorca por primera vez.

Pero Lola no es el único personaje inolvidable de esta novela, hay muchos más. El primero es Federico, como no podía ser de otra manera; un muchacho vivaz, gracioso, extrovertido, apasionado y zalamero. Con una energía infinita y unas ganas de convertir todo en poesía. Simplemente cautivador.

Su padre, don Federico, un señor recio y sin pelos en la lengua. Su madre, doña Vicenta, bondadosa y amorosa. Y sus hermanos pequeños: Francisco, Concha e Isabel, divertidos y adorables.

La historia transcurre en, Asquerosa (hoy Valderrubio), un poblado rural de la provincia de Granada donde la familia Lorca tenía una propiedad campestre en la que Federico pasaba los veranos. Hay escenas tan bellamente descritas que se puede respirar el campo, sentir la caricia de la brisa, oír los ruidos de la naturaleza y ver la luna y la noche.

«Nos habíamos sentao en el margen, junto a las zarzas, entre unas ramas de hinojo que olían mejor que la mejor de las casas. Por sus tallos una larga comitiva de caracolillos blancos parecía hacé cola pa llegar a lo más alto y pensé en lo que Federico me acababa de decir.

Belisa, en su jardín (Santi Baró, p. 46)

Para no revelar nada más de la trama solo voy a decir que es bien avanzada la historia cuando descubrimos la relación que existe entre Lola y la obra teatral, Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín, escrita por Federico en el año 1933. Aunque desde las primeras páginas es la misma Lola quién nos avisa que no va a contar su historia, sino la de Belisa.

Si quieres leer prosa que destila poesía y gracia en todas sus páginas, no puedes dejar de leer esta pequeña novela que a mí se me hizo corta.

Sinopsis

“La historia inédita que inspiró la poesía de Federico García Lorca”
Lola, una gitanilla de agua, huye de una boda que no le interesa paná. En su huida, de noche, en el entorno del cortijo de Daimuz, se topa con un trasnochador Lorca que busca poemas entre los luceros… Éste es el principio de una historia hasta ahora jamás contada, la amistad entre el poeta y una gitanilla romana que inspiró gran parte de su obra.


Y tú, ¿la leíste? ¿Qué te pareció? Te leo en los comentarios.

Janna ✍🏼💜

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