Reseña: Zapatos Italianos, de Henning Mankell «La vida es una frágil rama que se mece sobre un abismo»

Abrígate. Esta reseña te llevará al gélido inverno sueco.

Cada mañana, Fredrik, cava un agujero sobre la placa de hielo de la bahía frente a su casa y desnudo, se sumerge en las heladas aguas; le duele pero solo así siente que sigue vivo. Y es que este jubilado de sesenta y seis años vive solo desde hace doce años en una isla deshabitada del archipiélago de Estocolmo. Lucha cada día con la soledad y con el frío, por supuesto. A veces oye las vigas de la vieja casa crujir como quejándose y el hielo cantar en la densa oscuridad nocturna. Siempre tiene miedo de estar sufriendo un ataque al corazón así que se toma constantemente la presión sanguínea.

Le hacen compañía un gato y un perro, tan viejos y cercanos a la muerte como él empieza a sentirse. A veces echa de menos conversar con alguien, hablar sobre la vida y sus preocupaciones. Una de ellas la muerte. Sin embargo, esa cárcel en que vive Fredrik es autoimpuesta y ahora que ha pasado tanto tiempo allí no sabe como remediarlo.

Pero la visita inesperada de una mujer de su pasado gravemente enferma, hará que Fredrik comience un proceso de resurrección emocional. La apatía y la desgana con que ha vivido hasta ese momento se transformarán en necesidad de vivir a tope y una urgencia por marcharse de la isla. Aunque tiene mucho que hacer. Está desentrenado para demostrar afecto y para la cercanía humana.


DATOS DEL LIBRO

TÍTULO: Zapatos italianos

AUTOR: Henning Mankell

GÉNERO: Novela intimista

EDITORIAL: Tusquets Editores

AÑO DE PUBLICACIÓN: 2006

Nº DE PÁGINAS: 376

«La vida es una frágil rama que se mece sobre un abismo y seguiré colgado de ella tanto tiempo como yo mismo resista. Después me precipitaré al fondo, como todos y no sé que me espera. ¿Habrá algo sobre lo que caer?».

Zapatos italianos, Henning Mankell.

RESEÑA

Zapatos italianos de Henning Mankel, enarbola cual bandera la triada: soledad, vejez y muerte, y la deja ondeando en nuestro pensamiento para siempre. Un relato agudo como un grito de auxilio, pero sin exceso de drama ni sentimentalismo. Descarnado y espeso. Rico en frases profundas, metafóricas, que obligan a subrayarlas y saborear su belleza sobrecogedora durante unos segundos antes de continuar leyendo. Con un pequeño corro de personajes atípicos, personas que incomodan al resto porque son diferentes, porque se rebelan a las normas o porque, simplemente, son ancianos. Cada uno con historias de vida curiosas e impactantes. Difíciles de olvidar.

Con descripciones sinestésicas, el gélido clima del sur de Suecia y su naturaleza salvaje, se convierten en otro personaje, uno omnipresente, que además acentúa la mirada melancólica con que Fredrik, el narrador protagonista, embriaga cada párrafo.

Pero lo menos común de hallar en otras lecturas es la hondura psicológica con que el autor nos presenta a Fredrik. Abrumadora. Las capas de su personalidad se van descubriendo sin prisas a lo largo de la historia. Actos de Frederik minuciosamente deslizados dentro de la historia para que lo conozcamos hasta los tuétanos. No obstante, no aburre ni entorpece el ritmo argumental con largos momentos de introspección.

Zapatos italianos, te hará mirar la vida y la muerte con nuevos ojos. A entender que se debería hacer limpieza cuanto antes: rencores, heridas abiertas, penas enquistadas, deudas… Pedir perdón y resarcir los daños que hayas infligido. Porque ante la muerte estamos solos con nuestros demonios y cuántos menos tengamos mejor. A entender que la soledad tiene muchas caras.

Además, es una delicia descubrir que Henning Mankell no es únicamente el inspector Kurt Wallander y sus novelas policíacas. Sino que su pluma puede conseguir nuevos e inesperados registros.

Aquí puedes escuchar un fragmento del inicio de Zapatos italianos. Son unos cinco minutos de narración aproximadamente.


¿Has leído alguna novela de este autor?

Te leo en los comentarios.

Hasta la próxima entrada.

Janna.

1 comentario en “Reseña: Zapatos Italianos, de Henning Mankell «La vida es una frágil rama que se mece sobre un abismo»”

Deja un comentario