Devorador de hombres (Parte 2)

Los focos de las barcas giraban haciendo circunferencias de un radio de ocho metros y las embarcaciones distaban una de otra no más de diez metros. Arrojaron la carnada viva al agua, aguardaron unos minutos y llegó. Vieron una explosión de agua que salpicó las barcas y acto seguido emergió del mar lo que parecía… Seguir leyendo Devorador de hombres (Parte 2)